OBJETIVOS DEL CLUB DE LECTURA

Los objetivos que pretendemos alcanzar son los siguientes:
. Establecer un diálogo en torno a los libros.
. Incentivar al hábito lector, y mantenerlo vivo entre nuestros alumnos, profesorado y familias.
. Promover la visión crítica de la lectura desde el respeto y la adquisición de nuevos aprendizajes.
. Valorar la lectura como forma de enriquecimiento personal.

jueves, 4 de junio de 2015

Relato de Alejandro Alcántara Laguna (4º ESO B): Locura

- ¿Estás seguro de que quieres esto? –Dijo Walt con voz firme - Sí. La decisión estaba tomada. Walt echó en el carrito de la compra las patatas con sabor a queso en lugar de las pipas. - En serio, Ned, la próxima vez decide antes que te vas a comprar, si no, no vuelvo a hacer la compra contigo. - Siempre lo pienso, pero es que luego me entra la duda. - No sé en qué momento pensé que vivir con mi hermano sería buena idea. - ¡Cállate! ¡Te recuerdo que yo soy el mayor! - ¡Por dos minutos, no te pases de listo! Tal vez esto os parezca una tonta discusión entre hermanos, así que será mejor que os cuente lo que pasó hace 3 horas… - Oye Ned, ¿me pasas la sal? - Claro, Walt. - El filete está un poco quemado. –Comentó Eren - ¡Joder Eren, como demonios has entrado en nuestra casa! –Exclamó Ned sorprendido. - Pues por la chimenea, como todo el mundo. - ¡La gente normal no entra por las chimeneas! - Bueno bueno… pero tampoco es para ponerse así… -Dijo en un tono leve- ¡Pero escuchad, tengo un plan con el que nos haremos ricos, pero solo tenemos 3 horas para ello! - No voy a volver a prostituirme con ancianas, tengo un muy mal recuerdo de ello - No no, nada de ancianas ni de híbridos entre cebras y almohadas (cebrohadas), esta vez solo necesitáis a Hodor, vuestro gato - ¿Hodor? Es solo un gato, no conseguiremos nada con él. Que haya sido presidente en Nepal durante 8 años no quiere decir que sea especial. –Dijo Walt algo confuso. - Mirad, os explico. Durante un buen rato, Eren les explicó a los hermanos Frey (Sí, su apellido era Frey) como iban a conseguir todo el dinero, lo cual les quiero 15 minutos de las 3 horas que tenían. - ¿Lo habéis entendido? - Más o menos. Pero entonces… ¿Por qué Hodor tiene que aprender a ladrar? - Porque me hace gracia. - Bueno, vamos a ello chicos. –Dijo Walt entusiasmado- Y recordad: Uno para todos, y todos para mí. - Creo que no era así. –Replicó Ned. - Cállate. Entonces, Walt, Ned y Eren se dispusieron a ir a por el dueño de la fábrica nacional de papel higiénico. Su plan era apropiarse de esta para así vender el papel higiénico a un precio muy elevado (ya que es un bien indispensable) y hacerse multimillonario. - Bien, llegamos hasta su casa, ahora solo falta evitar el sistema de seguridad. - Pero si solo es un viejo con una porra, y hasta está durmiendo. - Creo que está muerto. - Anda mira, trabajo que nos ahorramos - Hasta tienen la puerta abierta - Vale, me parece que ha llegado el momento. –Dijo Walt seguro de sí mismo- Es tu turno Hodor, infíltrate. - Miau. –Maulló Hodor. Hodor entró dentro de la casa. Sabía lo que tenía que hacer, la misión dependía de ello. Estaba seguro, no iba a fallar. En ese momento se acordó de su gato-padre y de su infancia, lo haría por él, por su gato-padre. Entonces lo hizo, explotó. Hodor murió, y con él, el dueño de la fábrica. Lo habían conseguido. Ahora solo debían hacer una cosa, robar los papeles de la fábrica para proclamarse los dueños. - Primer parte del plan completada, y aún quedan 30 minutos. Ahora solo queda robar los papeles. - Perfecto. –Dijo Ned- Y, ¿Dónde están? - Pues en la casa del dueño. - ¿La que acaba de explotar y de la que no queda nada? - Exacto, esa. –Dijo Eren alegre - … - … - …Creo que mi plan tiene algunos fallos… - Eren. –Dijo Walt seriamente- Te voy a partir las piernas - Tranquilos, tranquilos, tengo un plan B. Solo necesitamos a Hodor - ¡Ha volado en pedazos, imbécil! –Gritó Walt muy enfadado. - Entonces nos moriremos de hambre. Durante 5 meses, Walt, Eren y Ned estuvieron sin poder comer, sufriendo de hambre, y viviendo en una tienda de armarios, hasta que un día… - ¡Mira Walt, he salido del armario! - Ned, llevas haciendo la misma broma 5 meses. - ¡Chicos! ¡Mirad, he encontrado unas monedas! ¡Al fin comeremos algo! –Gritó Eren de emoción En ese instante, Eren recupera las ganas de vivir, antes de que se diera cuenta, Walt ya le ha tirado un armario encima. - Menos mal, no lo aguantaba más. Venga Ned, vamos a comprar algo Ambos fueron juntos hasta el supermercado a poder comer algo, pero ocurrió algo que cambiaría su destino para siempre… - Hm… Walt, no me decido, ¿me compro patatas con sabor a queso o pipas? FIN Alejandro Alcántara Laguna. 4ºB

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